sábado, 18 de agosto de 2012

LOS LOBOS SKÖLL Y HATI

Hace mucho tiempo, el dios Odin, puso a el sol (Sól) y a la luna (Mani) en sendos carros para que recorrieran el cielo
A Sól, le gustaba ver romper las olas en el mar, por lo que dejaba su carro parado durante horas, dejando parte de la tierra convertida en desierto, y la otra parte, fría y a oscuras. A Mani le gustaba mirar los bosques más profundos, dejando su carro atado en cualquier parte. Así que los hombres, animales e incluso los propios dioses, no sabían cuando dormir ni cuando levantarse.
Los dioses de Asgard mandaron a los jovenes dioses regalos en forma de joyas , oro, piedras preciosas, y ellos se reían, pues decian que no habia nada más hermoso ni brillante que ellos. Incluso Odin se enfado y los amenazó, pero se sentían seguros debido a su trabajo. Fue a Loki, quien paseando por el bosque, se le ocurrió una idea. Viajó a la tierra de los gigantes, y allí dio con los lobos Sköll (repulsión) y Hati (odio), hijos/hermanos, no está muy claro, de Fenriry hermanos de Mánagarmel perro de la Luna que devora la carne de los muertos.

"Los Lobos persiguiendo a Sól y Mani" (1909) de J.C.Dollrnan 
Loki les dio de comer ciervo adobado. Ellos nunca habían comido nada tan sabroso. "más" le pidieron. No tengo, contestó el dios, pero allí, señalando a los carros, hay la misma carne. Pero uno de los lobos contestó "nosotros no podemos volar" y Loki, sacando una bolsa que había robado a Odin, espolvoreó unos polvos mágicos sobre ellos, diciendo, en eso puedo ayudaros. Ambos, de un salto, se plantaron en el cielo. Me quedo con el sol - dijo sköll, y contestó Mani pues la luna será mía.
Skoll y Hati ,de Akreon
Los lobos se abalanzaron hacia los jovenes dioses, y estos, al verlos, subieron rápidamente a sus carros y huyeron, pero constantemente, son perseguidos por estos incansables lobos. La envidia los sacudió y su único objetivo era alcanzar y devorar a los brillantes y hermosos objetos que perseguían,Pero pendía de ellos una maldición hecha por Odín: sólo cuando llegara el Ragnarök serían capaces de alcanzarlos y destrozar los carros celestiales. Se decía que a veces, los lobos alcanzaban e intentaban devorar sus presas, produciendo consiguientemente un eclipse de las brillantes orbes. Entonces, la gente aterrorizada provocaba un estruendo tan ensordecedor, que los lobos, asustados por el ruido, los soltaban de sus mandíbulas. Una vez libres de nuevo, Sól y Mani reanudaban su camino, perseguidos velozmente por los hambrientos monstruos a través de su estela, esperando con ansia el momento en el que sus esfuerzos se vieran recompensados con el fin del mundo.




2 comentarios:

Jorge dijo...

Infatigable y eterna, como la naturaleza. Te acompaño desde hace tiempo, casi siempre en silencio. En ocasiones te saludo, como ahora. Continúa así. Un abrazo.

Abraham dijo...

Llevo años poniéndoles este mito a mis alumnos. Ahora cuento con una nueva redacción, que aporta nuevos detalles.

Muchas gracias.