viernes, 27 de julio de 2012

PANGU



Hace mucho, mucho tiempo, cuando el cielo y la tierraestaban unidos, el universo entero estaba contenido en una nube con forma de huevo.En lo profundo del huevo, fue Pan Gu, un gran gigante,  fue gestado, vivió, se alimentó y fue fortaleciéndose .Pan Gu soñaba e imaginaba el mundo desde su esfera; pasó mucho tiempo así, aunque entonces no había forma de contar el tiempo. Se dice que pasó alli unos 18000 años. Finalmente, un día se despertó y se estiró, y el huevo se rompió para liberar la materia del universo. Los elementos más puro y ligeros, derivaron hacia arriba para hacer el cielo y los astros, y los elementos más pesados e impuros hacia abajo para hacer la tierra. La explosión que causó Pan Gu fue tan tremenda que todavía hoy el universo sigue expandiéndose, pero lo más fascinante de tal suceso fue que la energía y la materia, que dentro del huevo eran una mezcla tibia e indiferenciada, en el espacio sideral se escindieron en dos fuerzas, a las que los antiguos sabios llamaron el Yin y el Yang. El Yin es la fuerza material, contractiva y femenina, y el Yang la fuerza energética, expansiva y masculina.
En medio de este nuevo mundo, Pan Gu preocupado de que el cielo y la tierra se volvieran a mezclar, decidió mantenerlas separadas, con el cielo en la cabeza y la tierra bajo sus pies. Como los dos continuaron por separado, Pan Gu creció para mantenerlas separadas. Durante otros 18.000 años, siguió creciendo, hasta que el cielo estaba a unas 30.000 millas sobre la tierra.


Finalmente se dio cuenta de que se mantuvieron estables, y poco después murió.
Con la muerte del gigante, la tierra adquirió un nuevo carácter. Sus brazos y piernas se convirtieron en los cuatro puntos cardinales. Su sangre se convirtió en los ríos, y su sudor se convirtió en la lluvia y el rocío. Su voz se convirtió en el trueno, y su aliento se convirtió en el viento. Su cabello se convirtió en la hierba, y sus venas se convirtió en los caminos y senderos. Sus dientes y los huesos se convirtieron en los minerales y rocas, y su carne se convirtió en la tierra de los campos. Arriba, el ojo izquierdo se convirtió en el sol, y su ojo derecho se convirtió en la luna. Así, en la muerte, como en la vida, Pan Gu hizo el mundo tal como es hoy en día.
En otra explicación se cuenta que el dios, desconcertado por lo ocurrido, se escondió en un trozo de huevo y observó cómo el Yin y el Yang se conocían. Sus primeros contactos fueron breves y a veces apasionados,  posteriormente, en citas de amor infinito.
El Yin y el Yang, en sus amoríos y desavenencias, encontraron paulatinamente la manera de complementarse. Fue así como surgieron los primeros pasos de danza en el universo Y así nacieron los ciclos en los que el tiempo se encontró cómodo, y las dimensiones en las que el espacio estuvo a sus anchas. En ese sentido, el tiempo(Yang) , y el espacio ( Yin),  se embarazaron de planetas, cometas y estrellas, cada uno con su luz y su lugar en la cúpula celeste.
El gigante, que al desintegrarse el huevo había permanecido en uno de sus pedazos más inmensos, tuvo que aprender a mirar los rayos rojos de una nebulosa que más tarde se convertiría en el Sol, así como acostumbrarse a un clima cada vez más caluroso y excitante.
El pedazo de cáscara en el se escondió, le llamó Tierra, también se vio forzado a cambiar: ruborizada la Tierra por el calor y las atrevidas insinuaciones del Sol, atrapada en la tracción y la rotación de la galaxia, debió someterse a severas dietas y cambios metabólicos para moldear su figura más adecuada: la redondez. El tiempo y la perseverancia hicieron que el Sol y el planeta redondo también encontraran su lugar, su ritmo y la distancia adecuada para disfrutarse mutuamente desde una tibia calidez.
Entonces Pan Gu decidió salir de su escondite intentó mantenerse de pie . Temeroso el gigante de que las fuerzas que le dieron vida en el huevo, el Yin y el Yang originales, buscaran una pronta fusión y le regresaran al mundo oscuro e interior del que provenía, aposentó con firmeza sus pies en la Tierra y elevó sus manos hasta tocar el Cielo. La intención era distanciarlos: elevar el Cielo y alejarlo de la Tierra.
Debido a su fortaleza, al gigante le fue fácil empujar y seguir distanciando a sus padres naturales: la fuerza Yin hacia abajo, concentrándola en la Tierra, y la fuerza Yang hacia arriba, con el Sol, los planetas y las estrellas, Se dice que durante 18 mil de años, Pan Gu fue separando el Cielo de la Tierra. Durante milenios, el gigante triplicó su tamaño diariamente, pues ambas fuerzas, Yin y Yang, seguían nutriéndolo con su vitalidad; con la misma longitud que crecía Pan Gu cada día, se incrementaba la distancia entre su madre la Tierra y su padre el Cielo.
 Sin embargo, su esfuerzo hizo que Pan Gu, sin darse cuenta, se fuera agotando lenta pero inexorablemente con el transcurrir de los milenios. Hasta que un día llegó a su lado la muerte para susurrarle una vieja canción, Entonces el gigante se percató de que su fin había llegado e hizo una maniobra inconcebible: antes de que su energía vital abandonase definitivamente su cuerpo y se difuminase en el cosmos, Pan Gu la concentró en las imágenes que había reunido en sus ensoñaciones y en los acontecimientos en los que el universo lo había involucrado. Fue lo último que hizo y puso tanto empeño que pudo crear el mundo natural como lo conocemos hoy día.
 Dicen que su respiración se convirtió en el viento y las nubes; que su voz se volvió trueno; que su ojo izquierdo definió la nitidez del Sol y su ojo derecho la de la Luna; que de sus brazos y sus piernas nacieron las direcciones cardinales y las montañas; que de su piel y sus músculos germinaron los bosques, la hierba y las flores; que su sangre corrió por la superficie de la Tierra para formar los ríos, y de sus venas surgieron los caminos y senderos; que de su carne nacieron los campos de cultivo; que de su osamenta se crearon los minerales y las piedras preciosas; que del pelo emergieron más estrellas que crearon las constelaciones de nuestra galaxia, y que de las pulgas y los parásitos que habitaban en su cuerpo se multiplicaron los primeros parientes de los seres humanos que hoy habitamos en el mundo...
 

No hay comentarios: