lunes, 19 de marzo de 2012

BAKÚ

Todos tenemos pesadillas de vez en cuando, y en Japón, cuando eso sucede, recurren a Bakú, una criatura benigna que se alimenta de pesadillas y espíritus malignos.
Procedentes de la mitología china, se hicieron populares en Japón durante el siglo XIV.


Poseen la cabeza de un elefante y el cuerpo de un león, pero también se les representa como  cuerpo de caballo, cara de león, frente de rinoceronte, trompa y colmillos de elefante, cola de vaca y patas de tigre, además se dice que posee voz humana.
A veces eliminan las pesadillas ellos solos, pero otras veces, cuando alguien despierta en mitad de la noche de una pesadilla invoca a este ser protector: - "Bakú kurae!" ("¡Devora, oh Baku, el sueño maligno!"), esta frase era repetida tres veces por el asustado adormecido, pues así el Bakú venía a comerse su mal sueño, llevándose el miedo y acabando con la posibilidad de que la pesadilla se hiciera realidad.  A la noche siguiente solo hallarán buenos y reconfortantes sueños. Pero además de lo dicho también es un cazador de malos espíritus, de enfermedades y pestes.
Durante Año Nuevo, a los niños se les dice o anima a colocar un talismán con su imagen debajo de su almohada, en la noche entre el 1 de enero y 2 de enero. La costumbre local dice que si tienen un buen sueño esa noche, que tendrá suerte durante todo el año, y las posibilidades de tener un buen sueño es realzada por un llamamiento a Bakú. 

La imagen del Bakú a menudo es mantenida en la cabecera como un talismán, bajo las almohadas, y se colocan con frecuencia bajo los aleros de los templos y santuarios japoneses para ahuyentar los malos espíritus . Y quizás por todo ello, es uno de los cuentos o tradiciones más populares que se mantienen de padres a hijos para que recen a Bakú y los proteja en los sueños.