lunes, 22 de junio de 2009

ARGOS PANOPTES



Este gigante, fue conocido en su época como "El que todo lo ve", vivió en la región de Argolis en el Peloponeso.
La versión más aceptada es, que era un ser con 100 ojos por todo el cuerpo, y otros cuentan que aparte de tener los dos ojos normales que tiene todo el mundo, tenía otro en la nuca.
Nunca tenía sueño, y cuando este hacia aparición, cerraba 50 y vigilaba con el resto, por lo que estaba siempre en constante vigilancia. Mucho se ha hablado de su ascendencia. Unos dicen que era hijo de Argos, hijo de Níobe e hijo del mismísimo Zeus; otros dicen que es hijo de Aréstor y otros dicen que era hijo de Acusilao o que nació de la propia Tierra.
Fue un fiel sirviente de Hera, y al parecer fue ella quien le dió tal apariencia.
Uno de sus trabajos más sonados fue matar al monstruo equidna, cuando dormía en su cueva.
El trabajo que acabaría con su vida, fue encargado por la diosa Hera. Le pidió que fuera el guardian de Io, una de las amantes de su esposo, convertida esta en ternera por Zeus para que supuestamente ella no la encontrara. "Ata esta vaca con cuidado a un olivo en Nemea", le encargó.
Para liberar a su amada, Zeus mandó a Hermes que acabase con el gigante. Este, se disfrazó de pastor, y contándole historias aburridas sobre ovejas, consiguió hacer dormir totalmente a Argos, aprovechando así, le mató.


Cuando murió, cuentan que de su sangre surgieron los pavos reales, (o fue Hera quien tras su muerte lo convirtió en pavo real), colocando sus ojos en la cola de dicha ave, símbolo de la diosa.