jueves, 21 de mayo de 2009

ZAS / XAS


Este duendecillo travieso, con más pinta de fantasma que de duende, gusta de vivir en los molinos abandonados especialmente de Galicia y parte de Portugal, aunque allí se le conoce como "".
Sus trastadas, las realiza en las zonas circundantes a donde vive, más que en casas ajena.
Suelen meterse con las mozas que pasan cerca, o a lavar las ropas junto a los molinos.
Tiran piedras a los tejados de sus vecinos, se meten en las cuadras de esto y se dedican a hacer nudos sobre las crines de los potrillos para desesperación de los pastores, que se tienen que pasar un buen rato peinándolos.
Los ganaderos de vacas, por la cuenta que les trae, mejor no dejar la leche sola en las cantarán, porque estos no tardarán en derramárselas.
Son muy golosos, por lo que tienden a robar la fruta de los campesino, sobretodo si está madura.
Así que lo mejor, es como casi todos los duendecillos, es mantenerse alejados de ellos.