miércoles, 7 de enero de 2009

LA AYALGA


De origen Astur, la Ayalga es una mujer encantada , encantamiento como castigo pecados (según las versiones cristianas) que porta una corona de mustias violetas su pálida frente y una cinta de flores azules ciñe a su cintura. Habita en las ruinas de antiguos palacios o en oscuras cavernas, prisionera de los cuelebres o dragones, que se esconden entre zarzas y ruinas, fondo de las simas cubiertas de matorrales y que vive consumida en su tristeza, víctima de los encantamientos. Su existencia está ligada a las tradiciones de la noche de San Juan. 
DuRante esta noche, los cueleber, quedan aletargados, y asi aprovecha la Ayalga para mostrarse a los en forma de luces o fuegos. El hombre que los apague con una rama de sauce podrá contemplar como surge de las cenizas una mujer, de una hermosura deslumbrante, que le ofrece su amor y los riquísimos tesoros que esconde en sus ocultos palacios.

Se supone que su origen procede de la diosa celta del amor llamada Duina, con equivaletes como la Anjana Negra de Cantabria o Bruja del Amor, cuyas fiestas se hacen en San Juan.