domingo, 4 de enero de 2009

ANATH


Gemela de la diosa Mari como “Señora del Nacimiento y la Muerte”, venerada en muchas culturas, principalmente considerada de origen Sirio, también la mencionan los egipcios, fenicios... como Fuerza de la Vida.
En Egipto se la menciona como “Reina de los Cielos y Amante de todos los dioses”.
También aparece en algunos textos semíticos como “Hija Virgen de Palestina” o “Sabiduría Virgen Moradora de Zion”.
El templo de Jerusalén fue ocupado durante siglos por Yahvé y esta diosa, conocida como la Reina del Cielo, Anath, Asherah, Mari o Miriam.
En Siria, se la representa como Diosa de la tierra, de los cereales y del Sacrificio. Es la fuerza de la vida, dama sanguinaria y virgen violenta.
Esto se ve en los sacrificios rituales primitivos en honor a la diosa Anath , cuyas representaciones eran "fertilizadas" con la sangre de los hombres, no con su semen, porque su culto, ya presente incluso en el neolítico.Su paternidad era desconocida y se consideraba la única sustancia que podía transmitir la vida era la sangre. Parece que muchos hombres eran sacrificados a Anath cuando su imagen se pintaba con henna de color rojo para la ocasión.
En rituales similares en Egipto, las sacerdotisas se levantaban las faldas mientras desmembraban al dios toro Apis para que los borbotones de sangre bañaran sus vientres y las fecundara.
Al igual que la diosa mexicana “La dama de la falda de serpiente” quien daba nueva vida con la sangre genital de Quetzalcoatl.
Anath colgaba los penes de sus víctimas en el delantal de cuero de cabra –aegis- que usaban las sacerdotisas libias.
Cuando la diosa pasó a Grecia como otras tantas, fue virginizada permanentemente y transformada en Atenas, su aegis se transformó en un pectoral.
Anath anualmente echaba su maldición de muerte -anatema- al dios cananeo Moth “el castrado” o “Señor de la Muerte” que representaba el aspecto estéril del fértil dios Baal.
Como Set en Egipto, Moth representaba la estación estéril y asesinaba a su gemelo fértil, el dios Aleyin. Moth-Aleyin era hijo de la virgen Anath y más tarde también era el consorte de su propia madre.
Se cuenta, que Anath rompía el cetro sagrado de Moth simbolizando su castración, rompiendo asi la conexión entre el viejo rey y la diosa tierra tras la cosecha. Anath entonces le asesinaba y empleaba su sangre para fertilizar la tierra de cara al año siguiente.
Como es una diosa muy sanginaria, posteriormente se la relacionará con formas diabolicas cristianas. De hecho, cristianos abisinios la llamaron Aynath “el ojo demoníaco de la tierra”.